Nació el 6 de mayo de 1809 en Buenos Aires, hijo de padre español y madre porteña. En su juventud, Gutiérrez estudió derecho, buscó moldes europeos para forjar su espíritu, habló y escribió un castellano culto (en el que desarrolló con frecuencia temas gauchos), amó apasionadamente a América e hizo gala de un antiespañolismo constante. Fue un excelente poeta romántico, aunque sobrio y de escasa fantasía, un buen prosista y un crítico benévolo y fecundo. Asimismo, cursó estudios de humanidades y matemáticas recibiéndose de agrimensor.
Luego en 1837 fue parte de la inauguración en la fundación del Salón Literario. En su sesión inaugural leyó un trabajo titulado Fisonomía del saber español: cuál deba ser entre nosotros; junto a otros miembros prominentes de su generación, participó de las actividades clandestinas de la Asociación de Mayo. Sin embargo, las afinidades entre Gutiérrez y el resto de la denominada generación romántica no van mucho más allá. Mientras éstos, enfervorizados por la actividad política, intentaron hacer converger hacia ella sus preocupaciones literarias, Juan María Gutiérrez abandonó enseguida la militancia política, concentrando sus esfuerzos en el campo de la educación y en el de la literatura.
Un año después, desempeña un papel activo en la famosa asociación de Mayo ejerciendo la vicepresidencia y formando, junto con Esteban Echeverría y Juan Bautista Alberdi, la comisión que redactó el "Credo de la joven generación Argentina".
Se enfrentó a Juan Manuel de Rosas y tomó parte en la conspiración del 39. Permaneció tres meses en la cárcel, logrando salir hacia Montevideo. Viajó, en 1843 a Europa y escribe el Edén, poema escrito en prosa por Alberdi y puesto en verso por Gutiérrez. Se radicó en Chile donde es primer director de la Escuela Náutica de Valparaíso, pública la célebre antología América Poética y colabora en el periodismo.
En 1851 visita Ecuador y Perú. Un año después regresa a Chile, donde se entera de la caída de Rosas. Vuelve a Argentina y es nombrado ministro de gobierno de Vicente López. En 1854 es ministro de relaciones exteriores de la Confederación, cargo que renuncia en 1856.
Publicó la primera antología de poetas sudamericanos titulada "América Poética" (1846).
Volteriano y antiespañolista, Juan María Gutiérrez consagró sus mejores esfuerzos a publicar y exaltar la literatura hispanoamericana. Editó obras de José Joaquín Olmedo, Pedro de Oña y Esteban de Luca, entre otros, en una labor editorial y crítica de extraordinario interés; uno de sus más trascendentes estudios es el que dedica a Juan Cruz Varela. Giusti lo considera el padre de la crítica literaria argentina, juicio acertado y justo. Entre sus trabajos sobresalen Estudios biográficos y críticos sobre algunos poetas sudamericanos anteriores al siglo XIX (1865), Don Esteban de Luca (1877) y La Literatura de Mayo, así como el ya citado sobre Varela: Estudio sobre las obras y la persona del literato Don Juan Cruz Varela (1871). Se ocupó asimismo de la edición de las Obras Completas de Esteban Echeverría.
Tienen menos valor sus cuadros de costumbres, pero merece mención su novela corta titulada El capitán de patricios. Fue además uno de los redactores de la Constitución Nacional, sobre las Bases de Juan Bautista Alberdi. Pese a todo lo dicho y en términos absolutos, la obra que posiblemente ofrece mayor interés de este escritor y político argentino que no quiso aceptar la correspondencia de la Real Academia Española de la Lengua se titula Noticias históricas sobre el origen y desarrollo de la enseñanza pública superior en Buenos Aires (1868), considerada una de las obras fundamentales para el establecimiento de la historia de la cultura de su país. Se le deben también otros trabajos sobre geografía e historia de Argentina, sobre la ciencia española en el período colonial, etc.
Finalmente, Juan María Gutiérrez falleció en Buenos Aires el 25 de febrero de 1878, se dice que a consecuencia de las emociones experimentadas con motivo de la vuelta de los restos del general San Martín.
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